SIAL 2026: seguimos innovando en la cocina o nos estamos pasando de frenada?

SIAL en cifras

SIAL, siglas de Salon International de l’Alimentation, es una feria internacional de alimentación dirigida a profesionales y celebrada cada dos años. Su edición de 2026 tuvo lugar del 17 al 21 de octubre en Paris Nord Villepinte, al norte de París (Francia).

Como referencia de su dimensión: 8.000 expositores, 127 países y más de 295.000 profesionales, según el balance publicado por la Embajada de Sri Lanka en Francia. Un escaparate para descubrir alimentos, ingredientes, técnicas y tendencias.

Fuente de las cifras y fechas.

Visitantes ante la entrada del pabellón 5C, con el nombre de SIAL visible en la fachada
Imagen genérica de la entrada de SIAL París. Fuente: web oficial de SIAL París. La fecha de la fotografía no se ha verificado.

¿Una salsa de soja que se espolvorea? ¿Patatas «fritas en agua»? SIAL París ha dejado propuestas capaces de despertar curiosidad incluso entre quienes no siguen las ferias de alimentación. Pero, después de la sorpresa, llega la pregunta que nos interesa: ¿qué podemos llevarnos a nuestra cocina?

La edición celebrada del 17 al 21 de octubre reunió innovación alimentaria, demostraciones y debates profesionales. En Especias Céltigos hemos seleccionado algunas ideas por su relación con el sabor, los condimentos y el placer de cocinar. No hemos probado estos productos: nuestra selección parte de la información publicada por sus responsables y por la organización.

Soja en escamas: cuando el último toque también cruje

Aged Soy Flakes, de Chef Seasons, transforma la salsa de soja envejecida en escamas cristalizadas con sal marina. La propuesta, premiada en SIAL Innovation, tiene previsto su lanzamiento en noviembre de 2026.

La gracia está en cambiar un gesto conocido: espolvorear en lugar de verter. Es una invitación a pensar en el acabado del plato, en esos ingredientes que añadimos justo antes de servir y que se perciben de forma distinta a los integrados en la cocción.

Sin esperar a probar la novedad, podemos jugar con ese contraste en casa: unas semillas tostadas sobre una crema de calabaza, pimienta recién molida al terminar unas setas o un poco de pimentón sobre un huevo. Son propuestas nuestras, no recomendaciones del fabricante ni equivalentes a su producto.

Eso sí, si algún día pedimos «un chorrito de soja» y nos ofrecen un pellizco, ya sabremos por dónde van los tiros.

Los cocineros también ponen el producto en el centro

Eurofoodart anunció demostraciones con Julien Duboué, el cocinero francés al frente de B.O.U.L.O.M, en un programa dedicado a productos con denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas. Su trayectoria incluye etapas junto a Alain Dutournier y Daniel Boulud.

La referencia tiene interés porque recuerda que una feria de novedades también puede mirar al origen de los ingredientes. Innovar en cocina puede empezar por conocer mejor un producto y encontrar otra manera de servirlo.

Otro ejemplo concreto aparece en el programa del Consorcio de la Mozzarella di Bufala Campana DOP: una creación de la chef Carla Ferrari con mozzarella, ’nduja y ketchup de tomate del Piennolo del Vesubio a los cítricos.

Nos interesa el juego de contrastes que sugiere esa combinación: cremosidad, picante y un toque cítrico. Podemos explorar esa misma idea, sin pretender reproducir su receta, con unas verduras asadas, una cucharada de yogur natural y una pequeña cantidad de chile. El objetivo es que cada elemento aporte algo, sin que el picante se lo lleve todo por delante.

Patatas «fritas en agua»: curiosidad con letra pequeña

Zeen Tech recibió el oro de SIAL Innovation por una tecnología que su desarrollador presenta como un proceso industrial para «freír en agua», sin aceite ni aire. También figuran entre los premiados las chips de Nükt, descritas por la organización como elaboradas mediante ese tipo de proceso.

No significa que podamos lograr el mismo resultado poniendo unas rodajas de patata en agua hirviendo. La propuesta depende de tecnología industrial, y las ventajas anunciadas por la empresa requieren valorarse con sus datos técnicos.

La discusión sobre sartén o freidora de aire acaba de ganar un tercer participante. Mientras llega a nuestras mesas, seguimos teniendo una pregunta bastante más cercana: ¿con qué condimentamos nuestras patatas?

Como idea doméstica, podemos probar pimentón y ajo, romero con pimienta negra o comino con un toque de chile. Mejor empezar con poca cantidad y ajustar después que descubrir, demasiado tarde, que hemos preparado una guarnición con vocación de incendio.

Un aperitivo que ya no tiene por qué ser de patata

Brets figura en el palmarés con chips de crêpe de sabor caramelo de mantequilla salada; Bejerky, con chips de salami italiano horneadas. Dos propuestas muy distintas que comparten la búsqueda de un bocado reconocible con otra textura.

Esta idea sí se puede traducir en una tarde de cocina sencilla: convertir unos garbanzos cocidos en un aperitivo al horno y probar diferentes especias. Comino y pimentón para una versión; curry para otra. Secarlos bien antes de hornear ayuda a evitar que el resultado se quede a medio camino entre aperitivo y guiso.

La charla que invita a distinguir avances y promesas

El programa oficial incluyó Feeding Time, una mesa redonda prevista para el 20 de octubre con la chef Émilie Félix, de WAYO – Le Goût du vivant, entre sus participantes. El encuentro planteaba cómo distinguir avances reales de nuevas promesas comerciales en alimentación y longevidad.

La pregunta resulta pertinente también al hacer la compra: cuando un alimento se presenta como innovador, conviene saber qué aporta de forma concreta.

En nuestra cocina podemos aplicar un criterio sencillo: que un ingrediente ayude a preparar un plato que disfrutemos. Las especias aportan aromas, matices y posibilidades culinarias; no necesitan promesas milagrosas para tener un sitio en la despensa.

Una última sorpresa: calentar para comer frío

Magic Soba, de Ourhome, propone fideos con hielo de fusión lenta para mantenerlos fríos después de pasar por el microondas. Su ficha de SIAL señala junio de 2027 como fecha de lanzamiento.

La conversación familiar promete: «¿Has calentado la comida?». «Sí, ya está fría». Leído así, alguno pensará que acaba de recibir un premio el plato que lleva años descongelando a medias en su microondas.

La diferencia es que aquí el frío forma parte de la propuesta. Falta probarla para saber si la experiencia convence tanto como sorprende la explicación. Por lo menos, esperamos que sea un plato para el verano.

¿Una solución ingeniosa para comer fideos fríos o demasiada tecnología para algo que ya resolvía la nevera? El debate está servido; la cena, todavía no sabemos a qué temperatura.

De esta selección nos quedamos con una invitación sencilla: probar un contraste nuevo en un plato conocido. No hace falta esperar al supermercado del futuro para descubrir qué hacen unas semillas tostadas, un poco de pimienta o un toque de chile en nuestra próxima comida.

Fuentes

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